Los primeros cuentos, poquitos, los narré en el año 1990 en una exposición sobre “El Vallés mágico y festivo”; a partir de aquí cada vez más a menudo y hasta ahora. Voy donde alguien quiere que le cuente un cuento: Bibliotecas, Casals, Salas polivalentes, patios y otros espacios más o menos inverosímiles.

Durante algunos años estuve dando clases de teatro, una época de buenas experiencias, donde aprendí a compartir mi manera de pisar el escenario.